Lenguaje y sociabilización

Actualizado: 2 jul 2021

Las relaciones sociales están mediadas por el lenguaje, el uso apropiado refleja en parte la cognición social de los niños y niñas o lo que conocen sobre los pensamientos, creencias, motivaciones y sentimientos de los demás.


Las escasas habilidades de un niño para controlar sus emociones y regular su conducta tienen consecuencias desfavorables sobre el vínculo con sus pares o con adultos.

Para favorecer las relaciones adecuadas con sus pares, es necesario poder saber iniciar conversaciones, contribuir a la conversación, comunicar intenciones con claridad, interactuar con el entorno.


Cuando existen dificultades en el desarrollo del lenguaje durante la etapa preescolar participan menos en conversaciones con sus pares y prefieren interactuar con adultos. Se caracterizan por ser menos buscadores a la hora de jugar y muchas veces prefieren el juego solitario.

Se describen tres modelos de aislamiento social:


1. Tipo solitario activo: niños que están solos porque los demás los excluyen y los aíslan.

2. Tipo solitario retraído o pasivo ansioso: niños que quieren interactuar, pero esa situación les genera mucha ansiedad y se resisten a hacerlo.

3. Tipo solitario pasivo o insociable: no se integran y no muestran ningún deseo de hacerlo.


Cuando existe la presencia de un Trastorno en el Lenguaje cometen más errores que sus pares, comparados por edad, a la hora de codificar sus emociones de otras personas. Spackman y otros (2006) dieron a conocer mediante un estudio en donde los niños escuchan una historia corta la cual estaba ilustrada con situaciones sociales que provocaban respuestas emocionales. Los niños con Trastorno del Lenguaje de 5-6 años fueron menos precisas que sus compañeros para poder identificar las emociones asociados a las situaciones sociales.






Bibliografía.

Maggio, V. (2020) Comunicación y Lenguaje en la infancia, Buenos Aires, Argentina.